VALORES

LIBERTAD: "Imagina no depender de nada. No depender del pasado y del futuro, de la aprobación y de la desaprobación, de la presión, del miedo, de las expectativas, de controlar o ser controlado"
La Competición debe afrontarse con total libertad: El verdadero atleta se abandona a los dictados de su cuerpo, sus instintos y su creatividad.
No piensa ni se interesa por algo fuera de sí mismo, va buscando el ritmo del momento.
Sin planes, sin expectativas...
JUSTICIA: La competición tiene sus propias reglas, no las que a ti te gustan. Los resultados se producen, no porque deban, sino porque lo hacen.
La competición no toma partido; no siempre premia con victoria o fracaso por hacerlo bien o mal. Hacerlo bien es tu propio premio. Las cosas se equilibran tarde o temprano, todo a su tiempo: no puedes hacer nada para controlar eso.
Por eso toma tus fallos con naturalidad y acepta tus victorias con humildad.
Sin expectativas no hay decepción.
Ya que la competición tiene sus propias normas no mereces ganar: tu ganas.
No estás destinado a perder: tu pierdes. Cuando pones en práctica este sistema de justicia siempre podrás mantener tu cabeza alta, cualquiera que sea el resultado.
CONOCIMIENTO PROPIO:
Para comprender la competición primero has de conocerte a ti mismo.
Antes de que puedas aceptar perder debes desarrollar el sentido de la humildad.
Antes de que puedas vencer a tus oponentes debes aprender a vencer a tus propios demonios.
¿Te conoces lo suficiente para confiar en ti mismo?
¿Conoces tus puntos fuertes, debilidades y limitaciones?
"Dominar a todos es fuerza, dominarte a ti mismo es verdadero poder"
LUCHA: Erase una vez un famoso deportista para el que todo era fácil. No tenía que entrenar horas y horas para hacer que su cuerpo y su mente fueran más fuertes. No tenía que soportar entrenamientos repetitivos. No tenía que mejorar su técnica ya que tenia condiciones extraordinarias. Cuando competía era tan grande su superioridad que encontraba muy poca oposición  para intentar ir más fuerte y alcanzar un mejor nivel.
Y como siempre ganaba con facilidad nunca experimentó el placer de ganar en una dura lucha, la satisfacción de remontar para ganar o la emoción de la lucha que te lleva a una total satisfacción  física y espiritual. LUCHA y merecerá la pena...
GRANDEZA: El deportista fanfarrón se llama a si mismo grande, pero el gran deportista deja que otros lo digan.
Para él la grandeza no es algo que persiga como un fin, es un subproducto de que hace naturalmente.
El deportista que se esfuerza por alcanzar su máximo rendimiento nunca pierde el tiempo elogiándose.
No es consciente de que es superior, solo piensa en como ser mejor.
Y esto, más que su habilidad o su preparación es lo que realmente le hace grande.
RESPETO: Hay dos caminos para percibir lo que es más grande que tú: el del miedo y el del respeto.
Tienes miedo de lo que no comprendes con relación a lo que haces.
A la competición cuando no la comprendes le tienes miedo, cuando la comprendes le tienes respeto.
¿Qué competición o reto tienes en mente?
Comprende a tus oponentes y respeta su esfuerzo.
Comprende el terreno y la distancia y respeta su dificultad.
Estudia su historia para respetar a tus antecesores.
Conoce tu deporte en toda su complejidad y su desafío y nunca tendrás miedo o una frustración inadecuada.
PERDER: Yo gano, Tú pierdes. ¿Eso quiere decir que yo soy mejor que tú?
Ganar y perder son impostores a los que a veces se les da un valor inadecuado.
¿Quieres ganar y detestas perder? ¿Piensas que eres mejor o peor persona dependiendo de los resultados?
La verdad es que no eres mejor o peor que el total del esfuerzo, concentración, dedicación y entusiasmo que has puesto en la consecución de tu meta.
Si sólo amas la victoria y tienes miedo a fallar, nunca lograrás el equilibrio necesario.
Tenlo en cuenta, para ganar hay que perder muchas veces primero porque al final la competición en sí tiene sus maneras de nivelar las cosas.
Es la propia "Competición" y no sólo el ganar lo que debe proporcionarte satisfacción.
"Perder no viene de fallar, sino de perderse la posibilidad de aprender, de crecer y de cambiar"
INFINITO: Las malas noticias: tu cuerpo tiene límites como el peso, altura, fuerza, velocidad...
Las buenas noticias: tu corazón y tu espíritu no.
Con ellos tienes la posibilidad de un potencial infinito, una resistencia infinita y mejoras infinitas.
Tu corazón y tu espíritu pueden llegar donde tus brazos y piernas no pueden.
Donde quiera que vas llevas contigo tus reservas privadas de pasión, fortaleza y persistencia dentro de ti y si tu eres capaz de dirigir estas cualidades innatas pueden conducirte a donde tú desees ir.
CORAZÓN: El corazón es el centro del auténtico atleta. Los brazos, las piernas y el cerebro sin importantes, pero el corazón es la parte del cuerpo que define tu actuación.
Es la fuente de la pasión, el coraje, la creatividad, la intuición.
Hace posible lo espontáneo, lo no planeado, el momento inesperado, el heroísmo en el espíritu humano del "siempre lo intenta y nunca lo deja".
El corazón tiene razones de las que "La Razón" no tiene ni la menor idea...
PROPIA ACEPTACIÓN: El atleta mediocre busca la aprobación de otros, el gran atleta se acepta a si mismo tal como es.
El atleta que reconoce sólo su fuerza está limitado. El que también acepta sus límites es más fuerte.
No hay necesidad de buscar fuera de ti para mejorar si eres capaz de escuchar tu voz interior.
"No te busques a ti mismo fuera de ti mismo"
PASIÓN: ¿Por qué compites? ¿Para ganar? ¿Para demostrar tu valía? ¿Para afirmar tu personalidad? Todo eso requiere pasión por lo que haces, pero la pasión tiene dos lados: uno motiva, el otro consume.
Dirige tu pasión hacia dentro.
Compárate contigo mismo más que con otros.
Canaliza tu pasión no contra tus oponentes o hacia ganar a cualquier precio, sino hacia tu perfección uniendo cuerpo y mente. Descubre tu potencial expresándote totalmente, haciendo lo mejor que tu puedes hacer.
El verdadero deportista compite para su propio beneficio, dirigiendo su pasión hacia su interior de forma que pueda concentrar todo su potencial y descubrir quién es.
ÉXITO: ¿Cual es el sentido del éxito? ¿Es levantar un trofeo? ¿Es batir un record?
Todo eso es perfecto pero a lo largo de tu carrera se escurrirá a través de tus dedos como el agua.
El éxito que puedes alcanzar a ver no es lo último. El éxito que intentas no siempre llega.
El verdadero éxito es más profundo y llega cuando llega, sin que tu lo llames.
Intenta triunfar y puede que lo consigas.
Intenta simplemente superarte y el éxito llegará seguro.
No puedes verlo ni tocarlo, ni tenerlo en tus manos. No tiene nombre... pero cuando se acerque por detrás y toque suavemente tu hombro sabrás que es.
LÍMITES: Pasión y límites, ir a tope, darlo todo y por otra parte saber cuando mantener el ritmo, incluso cuando descansar.
Conocer tus límites sin ponerte límites.
¿Hasta dónde puedes llegar antes de que no puedas más?
¿Cuánto puedes arriesgar sin desfallecer?
Conoce lo que puedes hacer y hazlo tan bien cómo puedas, pero también conoce lo que no puedes hacer, entonces muévete y saca lo mejor de ti.
RENOVACIÓN: Hay algo maravilloso acerca del deporte: Siempre hay una siguiente oportunidad.
Un entrenamiento, una competición, una temporada siguiente... Es por eso que si de principio no obtuviste tu éxito, tienes otra oportunidad y si lo obtuviste puedes vivirlo de nuevo o superarlo.
Es una ocasión de olvidarte del pasado y no preocuparte por el futuro, de concentrarte en el momento, de recuperarte, de empezar otra vez tu camino...y llegar más allá...
LA VIDA: ¿Es un juego?, esa maestría para vivir viene de la capacidad para crear un juego y estar centrado en como lo juegas. Jugar este juego de forma que alcances el triunfo a costa de otros es destruir el juego.
Jugar de forma que todos a tu alrededor tengan éxito es dominar el juego.